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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2019-04-12

A.M.E.

La Atrofia Muscular Espinal (A.M.E.) es una enfermedad neuromuscular, de carácter genético, que se manifiesta por una pérdida progresiva de la fuerza muscular. Esto ocurre debido a la afectación de las neuronas motoras de la médula espinal, que hace que el impulso nervioso no se pueda transmitir correctamente a los músculos y que éstos se atrofien.

Esta definición da cuenta que las expectativas de llevar una buena vida son casi imposibles. Pero, como hasta en lo científico hay un 99% de que sea así, puede aparecer ese 1% que llena la vida de vida. Y en este caso ese “1” se llama Braian Micheli.

Este ángel nació el 1 de Julio de 2003 en San Francisco, provincia de Córdoba. Sus primeros meses de vida parecían normales hasta que, cuando tenía un año, sus padres veían que no podía caminar. Lo llevaron al médico, le hicieron estudios médicos y fue entonces que le detectaron un tumor extra modular en la columna.

A los 18 meses de edad fue intervenido quirúrgicamente para extirparle el tumor. Hubo un tiempo muy corto de paz que fue interrumpido por nuevos síntomas. Esta vez, el diagnóstico fue A.M.E..

Ivan Micheli, su padre, cuenta: “Como padres tomamos la decisión de que crecería siendo un luchador y que su vida la iba a vivir con intensidad. Por eso le dejamos hacer todo lo que quisiera, sin miedo a la frustración” Braian de chico jugó al ajedrez, bailó en una murga y hoy en día hasta hace buceo. Sin olvidar que es un buen alumno en la escuela y está en cuarto año.

A sus 7 años escucho que se corría una carrera de 5k (Nativa) en su ciudad siendo la inscripción donar útiles escolares para los más necesitados. Fue y colaboró. Aunque sabía que no la podía correr, la organización de la carrera le dio la remera. Cruzo uno mirada con su mamá y terminaron haciendo la caminata de 3k en su silla de ruedas.

La experiencia fue tan buena que lo empezaron a repetir muchas veces. Siempre se mantuvieron en las distancias que iban de los 5 a los 8k. Se hizo conocido y empezó a recibir 
invitaciones de todo el país.

Apareció en su vida Gustavo Hugo Rosso (maratonista y triatleta cordobés, oriundo de la misma ciudad) que se hizo muy amigo de él y la familia. Hasta que un día Braian le dijo… Yo quiero hacer lo que haces vos, correr carreras largas. Entonces se largaron a la nueva aventura.

Llego “RAYO”, su silla de ruedas especial para atletismo asistido. Con él hicieron varios 21k y luego 42k. Entre lo más destacado: tres Medias de Rafaela y Buenos Aires y la madre de las distancias en Rosario y 5 veces en Buenos Aires.

“Hoy tiene 15 años y mientras su cuerpito lo resista quiere seguir corriendo. Como dice él… Sintiéndose Libre.”

Si sos dueño de historia de superación y motivación como la de Braian, comunicate por privado con Historias Deportivas.




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