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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2020-05-27

CAMPEON DEL MUNDO CON EPILEPCIA

Dai Greene fue campeón del mundo de atletismo en 400 metros con vallas representando a Gran Bretaña. A los 17 fue diagnosticado con epilepsia, pero el deporte lo ayudó a llevar una rutina sana: "el atletismo me dió una razón que nunca había tenido antes"

Él ahora es uno de los hombres de oro del atletismo británico, pero las cosas podrían haber sido diferentes para el Campeón del Mundo. Diagnosticado con epilepsia a los 17 años, el adolescente se sintió devastado cuando los médicos le dijeron que tendría que renunciar a sus salidas con sus amigos. Pero Dai rápidamente encontró lo que lo salvaría, un increíble talento para el atletismo.


Dio vuelta su vida y formó parte del equipo olímpico de Gran Bretaña en Londres 2012. Dai, quien a los 25 años se convirtió en el campeón del mundo de 400 metros en la competencia de obstáculos, dice que lo que lo ayudó a controlar su condición fue el descubrimiento por casualidad de su gran habilidad en las carreras con obstáculos.
 

"Para competir mi estilo de vida tuvo que cambiar; el atletismo me dió una razón que nunca había tenido antes”.

Siendo un talentoso futbolista, Dai se unió al equipo de fútbol Swansea City con sólo 13 años. Pero después de entrenar y jugar durante varios años en infantiles y en la reserva, su amor por el fútbol pasó y renunció al equipo.
 

Sin el fútbol en su vida, a la edad de 17 años, Dai comenzó a salir con sus amigos en Llanelli, Gales, su ciudad natal y pronto se enteró de que tenía epilepsia. "Sin el fútbol en mi vida, estaba descubriendo a las muchachas, salía todos los sábados con mis amigos y me estaba divirtiendo", recuerda.
 

"Fui a la casa de mi amigo en la víspera de Año Nuevo (2003) para una fiesta y sus padres estaban allí, por lo que no debo haber bebido demasiado. Pero al día siguiente estaba jugando videojuegos y una hora después me desperté en el hospital. Mi hermano menor Danny dijo que me caí de la cama. Yo no recuerdo nada.”
 

Los médicos dijeron que padeció una crisis epiléptica, lo cual le pareció extraño ya que nadie en su familia tenía epilepsia, aunque con los años Danny también fue sido diagnosticado.   

Dai explica que las personas con epilepsia no se dan cuenta de lo que está pasando cuando están teniendo una convulsión. "Sólo te despiertas muy cansado y dolorido. Es peor para aquellos que tienen que verte convulsionando."  

"Tuve algunas crisis más durante los años siguientes, y cada vez que tenía una era por falta de sueño o cuando mi sueño se veía interrumpido. Pero no dejé que la epilepsia dictara mi vida porque seguía saliendo y yendo a fiestas antes de ir a la universidad."  

Afortunadamente, Dai se reencontró con su habilidad deportiva en la Universidad de Bath."Me empecé a juntar con amigos deportistas y durante los próximos cuatro años aprendí más sobre el deporte. La epilepsia no fue un problema porque tomé la decisión de no salir de fiesta, me dedique a el deporte”.
 

"Tuve la suerte de caer en el atletismo en esa etapa, porque yo creo que yo no hubiera cambiado mi estilo de vida por la epilepsia". La medalla de oro de Dai en el Campeonato Mundial en Daegu 2011, Corea del Sur, lo propulsó a la cima del atletismo mundial, pero no ha dejado que el éxito le vaya a la cabeza.
 

Él dice: "Fue para lo que había trabajado durante varios años, no fue sólo un éxito de la noche a la mañana. Fue el mejor momento de mi vida, del que estoy más orgulloso".    

"Todavía tengo que ser increíblemente sensato en lo que hago acostándome temprano, sin tomar alcohol y comiendo sano y frecuentemente, ya que en mi caso el hambre es un disparador", dice.

"Mientras estés enfocado y dedicado - especialmente en un deporte - no hay razón para que la epilepsia te dicte tu vida".  

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