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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2020-04-28

MARTIN Y SU RECORRIDO POR LA RUTA 40

Te invitamos a conocer a Martín Rospide, quien recorrió en cuatro meses y medios los 5.155 kilómetros de la Ruta 40. ¿Qué puede llevarte a hacer una aventura de esta magnitud? ¿Cuántas personas pueden acompañarte en esta aventura?¿Que se te puede pasar por la cabeza durante todo el recorrido? Y hasta cuantas zapatillas se gastan. Esas son algunas preguntas de las que nos contesto el ex rugbier de SIC.  

Leé la entrevista que le dio a Historias Deportivas:



¿En tu vida, que deportes hiciste?
 

Jugué al rugby en el SIC, desde los 8 a los 32 años. También entrené en distintos equipos juveniles y de plantel superior. Además lo hice profesionalmente en Bristol Rugby de Inglaterra una temporada y en algunos seleccionados juveniles y mayores de la URBA y la UAR.    


¿Cómo llegaste al running?  

Tuve un laburo muy relacionado al running mientras jugaba al rugby, eso me llevo a conocer ese mundo aunque viéndolo de afuera. Años después cuando dejé de jugar, tuve mucho tiempo libre para rellenar y por el amor al deporte empecé a andar en bici y a correr, y así fue que un día me inscribí en los 10K de Lan que se hacían en Diciembre y después fui inscribiéndome en distintas carreras y subiendo de objetivos.    


¿Tenias experiencias de carreras largas o de varios días previamente a esta aventura?  

Si. Había participado en muchas carreras de calle de distancias cortas, hasta que pasé a las medias y largas distancias (varias medias maratones, algunas de 30K y 5 maratones) hasta que descubrí el mundo del trail y fui probando en distintas distancias hasta llegar a las ultra. Corrí 42, 50, 80, 100 y 160K en montaña en formato non stop y también en carreras de etapas,    


¿Qué te motivo a realizar esta aventura?  

Desafío personal 100%, un poco por amor a viajar otro por amor al deporte (admiraba a la gente que veía recorrer en bicicleta). Después de pasar por las distintas distancias del running y trail me propuse este desafío que habia leído en el libro de Rodolfo Rossi. A través de un amigo en común me pude juntar con él, y me motivo mucho su historia y me convencí a hacer “lo mismo”      


¿Cómo se organiza un viaje así? ¿Cuánto tiempo antes?   

Fueron casi 2 años de planificación desde que empecé a pensarlo. Primero lo hable con mi hermano/jefe para saber si tenía el ok para tomarme 5 meses de licencia. Con su ok, le fui contando a mis amigos lo que quería hacer y a invitarlos a acompañarme.  

Cuando vi que tenía toda la gente necesaria empecé a planificar etapas, logística, parte médica y nutricional y preparación física. Además se empezó a gestar el costado solidario que tuvo el viaje a través de la Fundación Ruta 40 que me abrió las puertas de muchas escuelas que visitamos en la recorrida. Hubo además charlas con sponsors que acompañaron y mucha gente colaborando desinteresadamente para que pudiera hacerlo.      


¿Donde dormías y quien te acompañaba?  

Mis amigos me acompañaron todo el tiempo. En total fueron más de 40 que se sumaron, algunos de ellos en hasta 3 etapas distintas. Todo el tiempo estuve con alguien, ellos además de ser un apoyo emocional terrible, manejaban, cocinaban, sacaban fotos, algunos corrían conmigo o acompañaban en bici (todos encontraron la forma de ayudar). Teníamos un camper que era hotel-cocina-baño donde dormíamos hasta 3 personas, también dormimos en casas de familia, hoteles, albergues, escuelas, estancias, galpones, etc donde nos dieran una mano o nos invitaran.      


¿Qué comías todos los días? ¿Consumías algún tipo de suplemento?  

Me alimentaba de la forma que se alimenta cualquier deportista cerca ó durante la competencia. Hablaba habitualmente con las nutricionistas-medicas que me atienden en Buenos Aires pero mi alimentación no difería mucho de lo que come cualquier deportista. Igualmente teniendo tanto desgaste, comía todo lo que quisiera mientras no me cayera mal (igualmente estuve muy limitado para comer por complicaciones de abastecimiento lógicas). Además consumía recuperadores, rehidratantes, barras energéticas, etc.      


¿Te tomabas días de descanso de manera programada?  

No. Corrí todos los días sin excepción tal lo había planificado.      


¿Cuáles fueron los pensamientos más recurrentes que tenias mientras corrías?  

Pensé de todo, fueron 4 meses y medio por los que pasé por todo tipo de sensaciones. Permanentemente hacia cálculos de cuantos kilómetros había corrido hasta ahí, o ese día, y así hacia cuentas de cuanto me faltaba o cuantos kms por día tendría que correr e intentaba ir bajando ese promedio.      


¿Cuál fue el tramo que más te gusto y el qué más sufriste?  

Los que más me gustaron fueron casualmente los que mas sufrí. La puna jujeña donde se hacía muy difícil correr por la altitud (+3600 a 5000msnm) y la Patagonia austral donde me llovió mucho y además sufrí vientos de hasta más de 100kms/h.      


¿Se ven muchas desigualdades sociales en las ciudades que vas cruzando?  

Se ven muchas realidades y muy distintas todas. Quedan más expuestas o en evidencias cuando uno llega a las grandes ciudades (Mendoza y San Juan por ejemplo) donde en pocas cuadras hay mucha desigualdad.  

Los pueblos más chicos y de mas difícil acceso fueron lugares donde vi cosas que nunca hubiera imaginado pero que capaz más me enseñaron. Lugares donde comíamos por muy poca plata, o nos invitaban a cenar o pasar la noche desinteresadamente o donde la gente realmente se interesaba por uno.      


¿Alguna vez estuviste cerca de abandonar?  

Cerca de Chos Malal, llegando a la mitad del viaje fue el único momento donde lo consideré. Pero fue apenas en una etapa. Me sentía muy mal, con fiebre y muy débil y recurrentemente pensaba en que me faltaba más de la mitad del recorrido y había empezado a sufrir los vientos patagónicos.      


¿En qué pensabas todos los días cuando te levantabas?  

Pensaba de todo. Pero fundamentalmente en el proyecto, en los que estaban ahí conmigo, en los que tenían que llegar. Trataba de no alejarme mucho mentalmente del día a día y de lo que necesitara la organización (planificación de cada corrida, puntos de encuentro con los acompañantes, etc).      


¿Cómo se trabaja la cabeza pensando que faltaba una infinidad de kilómetros?  


Trataba de concentrarme, practique mindfullness mucho tiempo gracias a Fran Vanoni y eso me ayudo muchísimo. No me permitía pensar mucho más allá de un par de días. Al final del viaje, faltando muy poco, me empezó a ganar la ansiedad por terminar bien, y me costaba dormir. Fue más difícil concentrarme cuando faltaba poco para terminar que al principio cuando todavía faltaban meses.      


¿Cuántos pares de zapatillas utilizaste?  

Difícil hacer la cuenta por que varios pares ya los había usado en Buenos Aires los meses previos para ir ablandándolos. Pero calculé que en total use 9 o 10 pares.      


¿Cómo fue la reacción de tu familia en tres momentos: Cuando les contaste, lo empezaste hacer y lo lograste?  

Lo primero que todos me dijeron (familia, conocidos o amigos) era que estaba loco, después cuando les contaba bien como lo planeaba se interesaban y así fue que se sumo tanta gente. Yo creo que desde que lo conté hasta que vieron que ya estaba encarándolo, no me tomaron muy en serio. Después se fueron sumando y me acompañaron en 2 tramos distintos. Cuando lo logre me acompañaron mucho emocionalmente a la distancia.      


¿Cuantos kilómetros y días fueron exactamente?  

La cuenta me dio 5.155kms y fueron 136 días consecutivos (1 de septiembre de 2019 al 14 de enero de 2020).      


¿Qué fue lo primero que hiciste una vez que terminaste?  

Me abrace con Fran De Vedia que estaba filmando al pie del faro, fueron llegando el resto que estaban preparando todo y después comimos un asado ahí mismo en el puesto que tiene la armada con los oficiales que estaban de guardia. Luego visitamos la pinguinera de cabo Vírgenes con el grupo (éramos 8 amigos) y al otro día me fui de vacaciones con algunos a Ushuaia hasta que el 20 de enero volé a Buenos Aires a retomar mi vida.      


¿Cuánto tiempo tardaste en volver a correr?  

Aproximadamente a los 10 días ya estaba corriendo. Muy lentamente, sin objetivos. A modo disfrute.      


¿Se te viene alguna aventura parecida en un futuro?  

Me encantaría, pero sé que la energía, el tiempo y la dedicación que me llevó esto van a ser imposible de repetir. Toda la gente que se involucro dejo tiempo, familias, trabajo y plata para sumarse a este desafío. Se me ocurren mil viajes más y aventuras similares para hacer a futuro, pero estoy seguro que ninguna va a ser igual a esta.
 



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