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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2020-03-19

PABLO TOLEDO Y SUS INICIOS

Mi nombre es Pablo Agustin Toledo y soy atleta de medio fondo. Nací en 1996 en la ciudad  de Santiago del Estero Capital, lugar donde me crié y aún vivo. Mi familia está compuesta por mi mamá Lia y mis 4 hermanas (Camila, Rocio, Maria José y Luz). Mido 1,72m y estoy feliz de contarles cómo es que me volví un loco apasionado de esto. ¡Va mi historia!

Mis primeros "trotes" comienzan allá por el 2003 con 7 años de edad, Rocio me llevaba a correr/caminar con ella a una plaza frente al Club Atlético Central Córdoba. En esa época soñaba con ser un futbolista de primera y me lo tomaba con un entrenamiento, aunque admito que odiaba correr. Pesé a ello la acompañaba a modo de "guardián" porque íbamos de tarde/noche y nuestro barrio no es de los más seguros que digamos. Hasta los 8  mi papa me hizo practicar Karate y allí también corría un poco.

Antes de esta locura, me desvivía por el fútbol y soñaba con jugar la Copa Coca-Cola con mi colegio; el primer año no salimos sorteados y en el segundo simplemente no quede seleccionado. Fue mi primer fracaso grande.

No desistí con el fútbol, mi primer entrenador fue "Julio" del club Unión Santiago. Lo primero que le dijo a mi división era que "Si quieren llegar a algo en el deporte, tienen que tener un estado físico privilegiado". Lo que más nos hacíamos era correr en casi todos los entrenamientos. Los trabajos con pelota fueron muy pocos. No podía correr 2km sin parar y él nos hacía correr 6km. 

Lo más lejos que llegué en el fútbol fue hacer pruebas para clubes de primera división como Belgrano de Córdoba, Velez Sarfield y Colón de Santa Fe. Pero no quedé en ninguno, era muy bajito hasta entonces (16 años con 1,54m) y me faltaba estado físico. Esto lo sentí como mi segundo gran fracaso.

Empecé a tomar alcohol a los 12 años. Con 14 años lo hacia todos los fines de semana y  a los 15 empecé a robar para comprarlo. Robaba celulares y plata en el colegio, insignias de auto en la calle y cualquier cosa que tenga un valor o que  necesitara. Con 16 tuve problemas de alcoholismo, tomaba hasta en las horas de clases a escondidas de los profesores, lastimé y decepcioné a muchas personas. Ese fue mi tercer gran fracaso, pero gracias a Dios, ese mismo año empecé a alejarme de esa vida. 

Empecé a correr más seguido por “Caro”, una chica que me gustaba. Ella corría con el papá y era todo lo que yo no era; estudiosa, disciplinada, educada y deportista. Para "ganarmela" le dije que salía a correr (que chango mentiroso, jaja) y entre chats y la buena onda que pegamos, tuve que empezar a salir a correr. Tenía la excusa perfecta para hacerlo. 

Mi mejor amigo, Fede Barrera, me convenció para correr los 10km del Diario El Liberal con la siguiente frase: "pagas 20 pesos, te dan la remera y al final de la carrera hay una pileta llena de Powerade y barritas de cereal para que saques las que quieras". Caro también la iba a correr y con mis amigos del barrio nos íbamos a preparar juntos, todo encajaba. Me mandé de cabeza.

Entrené dos semanas y corrí por primera vez 10k ese 25 de Octubre de 2011. Tarde 42'42".

Al año siguiente empecé atletismo con Caro (salimos 4 años) y conocí al que fue mi primer entrenador de Atletismo, Gustavo Reimundi, que me entrenó durante 4 temporadas. Aprendí muchísimo con él y me llevó a ser, en ese momento, el mejor de mi provincia en el atletismo de calle.  

En ese tiempo deje la adicción por el alcohol, ya no queria robar por miedo a perder lo que estaba consiguiendo y empecé a querer trabajar para ganarme lo mío. Descubrí que amo estudiar y pude elegir mi carrera de estudio. Salí de la calle, de las peleas, la adicción y una mala vida; gracias al deporte y el amor (cursi pero real, jaja)

Tiempo después cambie a la pista porque tenía un sueño muy grande y sentía que si seguía así no iba a poder alcanzarlo. Pase por otros entrenadores como Gerardo Arias, Franco Diaz, Oscar Raimo, me entrené solo un tiempo hasta que llegué a Leonardo Malgor de Mar del Plata. 

Cuando arranqué con el atletismo pregunté por los récords provinciales y siete años después pude romper uno de esos records tres veces. Gracias a Leo y sus entrenamientos. También consulte sobre las marcas mínimas para los JJ.OO y está en mis planes desde el 2013 clasificar. Es un objetivo a largo plazo, 2028. Como deportista ¡es mi sueño máximo! Pero confieso que si pongo en balanza que es lo que más sueño en esta vida, admito que es ser un buen padre en un futuro, dar lo que no se me dio, guiar y apoyar a esa persona en lo que amé. Curar lo que duele de esa forma, que creo es la única

Tengo tatuado "todo se puede" y "nunca te rindas" en cada tríceps y sepan que simplemente estoy dispuesto a dar todo, todos los días, para alcanzar lo que sueño. No llegué a ser futbolista pero si deportista y gracias a dios, mi historia como atleta siento que recién comienza. 
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