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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2019-05-05

RECONSTRUCCIÓN

La vida tiene adversidades muy difíciles de superar, que para sobrellevarlas hay que dejar el cuerpo entero en el intento. O en otros casos, aprender a vivir con sus heridas hasta que terminen de cerrar. La historia que sigue es un ejemplo de esto último.

Paola Garcia, nació en Eldorado (Misiones) hace más de 36 años. A los 21 se mudó para Buenos Aires donde ahora la encuentra en José León Suarez. Se encuentra casada con Leonardo Canteros, con el que tiene un hijo de 10 años.

En 2016, cuando regreso de su luna de miel, comenzó con picazones parecidas a una alergia y a brotarse. Recién en Marzo de 2017, luego de soportar muchas internaciones continuas, dieron con el diagnostico. Mirta tenía “Cáncer de mediastino”. Esto es la formación de una masa anormal de tejido localizada en la cavidad que separa los pulmones y que contiene el corazón, los grandes vasos sanguíneos y los tejidos conectivos.

Desde ese momento inició quimioterapia. A los tres meses y por mala praxis en este tratamiento, sufrió de quemaduras que la llevaron a un shock séptico y entrar en coma. No quedaba nada, no quedaban órganos sanos, no quedaba la fuerza de los médicos, nada. Se le aviso a Leonardo que solo quedaba esperar a que el corazón dijera basta.

Sin saber a qué se debió, un día se despertó. Se encontró con 30 kilos de más, mutilada por la quemadura que le trajo la quimioterapia, sin poder caminar y ni hablar. Pero viva.

Gracias al apoyo de sus familiares y en particular de su esposo logró rehabilitarse. Consiguió el alta médica en Octubre y concluyo con las quimio en Diciembre de 2017. “Desde ahí hasta ahora me propuse cambiar de ánimo, personalidad y bajar de peso. Camine de Lunes a Lunes en la plaza que se encuentra cerca de casa y cambie la alimentación”.

Con el “ok” del cirujano sobre su quemadura del hombro incluyó el gimnasio a sus actividades y volvió a su trabajo de enfermera en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. El 7 de Octubre de este año corrió su primer carrera de 4k de Boulogne (Buenos Aires) y continúa para seguir mejorando.

“Uso trenzas en el pelo como para seguir, para ponerle el pecho. Sigo con el 95% de mi enfermedad. Me siguen reconstruyendo el hombro izquierdo con lipotransferencia ya que no tengo musculo. Pero sigo viva.”

“Mi objetivo es día a día. Corro para poder mejorar mis kilómetros y demostrarle a muchas personas lo bueno que es el cambió. Que al cáncer tenemos que perderle el miedo porque todavía hay muchas personas que con sólo escuchar la palabra le da fobia”.

Si sos dueño de una historia de superación y motivación como la de Mirta, comunicate por privado con Historias Deportivas.


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