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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2019-05-14

TALADRANDO

Sebastían Promet lo primero que comento antes de arrancar a contar su historia, es decir lo profundamente enamorado que esta de Mery, su señora, y  Bauti que es el hijo que tienen hace un año y medio. Lo segundo, que es el hincha fanático del Club Atlético Banfield, equipo de fútbol de la ciudad homónima donde vive desde siempre. Lo que dejó en tercer plano es contar todo lo que fue superando para estar como se lo ve hoy…. Feliz, en familia y pensando en medias maratones. 

En Agosto de 2014 le detectaron un tumor en el testículo izquierdo  del cual fue operado en menos de una semana. La cirugía fue exitosa. 

Luego de ello comenzó el control oncológico, donde en Noviembre le detectan un nuevo tumor lo que lo lleva un mes más tarde a una operación de abdomen, cirugía bastante más complicada. Pero con un resultado positivo como el anterior. Tuvo que realizarse quimioterapia, tres días corridos cada 20 días, así por 6 meses. 

Lamentablemente todo esto no era nuevo en su vida ya que había recibido golpes en su entorno familiar. Su papá fue diagnosticado de cáncer de pulmón en 2010, y había hecho quimio mucho tiempo. En febrero de 2015 tuvo una metástasis cerebral, con la que luchó hasta el 28 de junio de 2015, tres días después de que él terminará su último ciclo de quimio. “Estoy convencido que esperó a saber que yo había terminado.”

El tratamiento funcionó, ya no había actividad, pero si había dos tumores que quitar, así que en septiembre le realizan una nueva cirugía de abdomen y en diciembre una de tórax. Ambos tumores benignos. En el medio de las intervenciones tuvo dos internaciones por haber perdido las defensas .Pero luego de ello, se encuentra bajo control y todo va muy bien. 

“Por el efecto de la quimio no podía subir escaleras, había perdido sensibilidad en brazos y piernas,  y por recomendación de médicos y psicólogo, comencé a caminar.”

Otra consecuencia que sufrió fue la  infertilidad. Antes de iniciar todo, en 2017, criopreservó esperma para realizar un tratamiento de fertilidad y es por eso que llego Bautista, su gran motor.

Bauti llegó en noviembre con una complicación, un tumor en su riñón derecho. Lo operaron al mes de vida y se lo quitaron completo. Tras varios días de internación, volvió a casa, y hoy goza de una excelente salud.

La decisión de correr fue gracias por el empuje de Riqui, su hermano de la vida, él hace triatlón. En los años anteriores, más de una vez lo sacó a correr, pero nunca tuvo la constancia. “En 2018 tome la decisión de comenzar a entrenar con Emma Iodice, atleta de élite, y con el apoyo de una nutricionista deportiva, pusimos varios objetivos durante el año. Yo quería correr la media de Bs As, en agosto. Pero hasta ese momento era solo un deseo.”

Su primer fondo en abril donde tardó 40 minutos para hacer 5.5k. Tratando de no fallar a ningún entrenamiento, cuidándose con la alimentación, fue sumando kms, pasó por sus primeros 10, luego los 15k, hasta que su profe le dio el ok. Su primera media maratón fue la que soñaba, el 25 de agosto en 2h05m10s cumplió su deseo.

Los progresos siguieron, y este año logró mejorar todos sus tiempos, y realizar su segunda media maratón, en Rosario.

El entrenamiento sigue y ahora su gran objetivo es correr un Maratón. “Ojala sea este año.” Su sueño ahora es el maratón de Nueva York y cómo todo lo que propone lo consigue… No suena una utopía que lo consiga.

“Corro por Bauti y Mery, por mi Papa y mi Mama, mis hermanos y todos los que estuvieron y están, pero por sobre todo... corro por mí.”

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