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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2019-11-02

LA VERDADERA RAZÓN POR LA QUE NUNCA TE CANSAS DE TOMAR CAFÉ O CERVEZA

Los genes pueden entrar en juego cuando pides esa segunda taza o vaso.  

Si sos como muchos runners, el café alimentará tu carrera y la cerveza te esperará como premio cuando llegas a casa, pero, ¿sabes por qué esas bebidas son tan importantes para vos? Podría no tener nada que ver con el gusto, solo con cómo te hacen sentir.

Según un estudio reciente de Human Molecular Genetics todo podría reducirse a la genética, pero no exactamente a los genes que afectan a cómo percibes el gusto. Los investigadores encontraron una relación entre la genética y las propiedades psicoactivas de las bebidas, o en cómo te hacen sentir.


En el estudio, las bebidas fueron agrupadas entre las de sabor amargo (cerveza, café, te, jugo de uva y vino rojo) y dulces (otros jugos de frutas, bebidas azucaradas y bebidas artificialmente dulces). Los investigadores han trabajado con más de 330.000 británicos, que informaron sobre su consumo de bebidas a lo largo de múltiples periodos de 24 horas, y luego estudiaron sus genes para comprobar si había algún vínculo entre ellos o alguna preferencia por la bebida amarga y dulce.

Descubrieron que la preferencia por las bebidas amargas estaba relacionada con la genética, pero en realidad no era una cuestión de gusto. Los factores genéticos que alteran la respuesta de una persona a la cafeína o el alcohol probablemente lleva a las personas para elegir una bebida como un premio, más que por el sabor. Hubo una respuesta positiva a las propiedades psicoactivas de las bebidas amargas, como cerveza o café -por ejemplo, si les hizo sentir más enérgicos- que les llevó a rellenar las tazas o vasos.

“Tienen un efecto estimulante”, explica Marilyn Cornelis, profesora asistente del departamento de medicina preventiva. “Podría no gustarte el sabor del café, pero sí cómo te hace sentir.

Normalmente, la gente tiende a evitar las bebidas amargas: cuando algo es amargo, es una señal típica de evitarlo, explica Cornelis, porque como descubrieron nuestros antecesores, podría ser venenoso.

Sin embargo, cuando se trata de café o cerveza, entra en juego la genética. Por ejemplo, la gente que metaboliza la cafeína rápidamente es más proclive a consumir más café, no necesariamente porque disfruten sus sabor, sino porque quieren mantener la sensación de la cafeína.


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