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Autor: Eduardo Barrionuevo - Fecha: 2019-09-07

LAS ZAPATILLAS QUE TENDRÍAS QUE USAR SI TENES JUANETES

Pese a la creencia popular, no todos los Hallux valgus son dolorosos, pero sí es cierto que los corredores que lo padecen sufren una pérdida de potencia física.

Un Hallux valgus, también conocido popularmente como juanete, es una deformidad del primer dedo del pie donde se hace prominente la articulación en la parte interna del antepié. La causa es una combinación de factores genéticos unidos al uso de algunos tipos de calzado. Los datos nos dicen que las mujeres padecen con mayor frecuencia esta dolencia que los varones.

Pese a la creencia popular, no todos los Hallux valgus son dolorosos, pero sí es cierto que los corredores que lo padecen sufren una pérdida de potencia física porque el brazo de palanca de despegue en el pie se ve mermado por la desviación del eje mecánico. En algunas ocasiones, no se produce esa pérdida de potencia porque el resto del pie compensa la falta de potencia mecánica.

La consulta al cirujano ortopédico o al podólogo es importante para determinar la causa del dolor, si existiese, y para instaurar un tratamiento.

Los problemas graves aparecen cuando llega el dolor o cuando la potencia del primer dedo disminuye mucho. Es entonces cuando pueden desarrollarse problemas adicionales en forma de bursitis, metatarsalgia, dedos en martillo o en garra. La consulta al cirujano ortopédico o al podólogo es importante para determinar la causa del dolor y para instaurar un tratamiento.

Hay que tener en cuenta que los separadores y los correctores ortopédicos son de poca utilidad. Si el corredor desarrolla una metatarsalgia por la falta de potencia de su dedo gordo, unas plantillas adecuadas pueden permitir mejorar el dolor y la función. Pero si todo lo anterior no fuera suficiente para aliviar el dolor y mejorar la función, entonces podemos considerar una cirugía para que el pie no tenga dolor y vuelva a tener una buena mecánica de marcha y carrera.

La cirugía debe realizarla un cirujano ortopédico con experiencia en pie y tobillo, y consiste en la realización de osteotomías (cortes finos en el hueso) que permitan el desplazamiento del primer metatarsiano y de la falange del dedo gordo para conseguir una posición mecánicamente adecuada. Una vez conseguida la posición óptima, las osteotomías se fijan con tornillos pequeños que quedan ocultos en el hueso y que permiten un apoyo inmediato después de la intervención.

La recuperación es corta. Seis semanas después de la cirugía se pueden iniciar las actividades deportivas sin impacto, y tras cumplirse las 10 semanas, las actividades con impacto. Es habitual necesitar unos tres o cuatro meses para recuperar la forma física perdida.

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